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1834 - 1844
1834
- Duende de la Corte
Dedicada a la crítica universal, estaba firmado por el "Bachiller don José
Docalde" , que era en realidad don José María del Mazo.
El
Sepulturero de los Periódicos
Editado por Eduardo Foncillas. Se trata de una singular publicación que da
noticia en tono sarcástico de la muerte de sus colegas.
1836 - El Jorobado
Periódico político-satírico, contó con las firmas de Ramón de Castañeyra,
Juan López Peñalver, Antonio María Segovia y Manuel Valder.
El Duende Liberal
Promovido por Vicente Canseco, Luis López y Narciso Sanchiz.
El
Matamoscas / El Acicate
Dos publicaciones del mismo año, de las que no tenemos más datos.
Fray
Gerundio
Se publica en León, pero al año siguiente pasa a editarse en Madrid. Periódico
singular donde Fray Gerundio aparecía en cada número acompañado por su fiel
lego Tirabeque, tenía como única pluma la de Modesto Lafuente, antes de convertirse
en acreditado historiador. Se mantiene hasta 1842, con una resurrección en
1843.
1837
- El Zurriago Sensato
Aparentemente recobra el espíritu de sus homónimos de tres lustros atrás,
aunque más vertido hacia la crítica general de costumbres, huyendo de los
ataques personales.
1838
- Nosotros
Escriben en sus páginas Santos López Pelegrín ("Abenamar"), Antonio María
Segovia ("El Estudiante") y Juan López Peñalver.
El Extravagante
Se autocalificaba de "periódico satírico-burlesco".
1839
- El Guirigay
Auténtico panfleto, totalmente desmadrado y salvaje, vivió seis meses (de
enero a julio) hasta terminar prohibido por Real Orden. Fue famoso por sus
"cencerradas" escritas por González Brabo, un hiriente demagogo. En una de
ellas llamaba a la reina María Cristina "ilustre prostituta" y animaba sus
lectores a estrangular a los ministros.
1840
- El Ante-Cristo
Se anunciaba como "periódico que saldrá el día que le dé la gana, haciendo
llorar a unos y reír a otros, y sacando los trapos a relucir a todos, porque
está visto que las buenas palabras no bastan y es preciso apelar a otros medios".
No sobrevivió al año.
El Trueno
Otra publicación de corta existencia, puesto que nació en diciembre y desapareció
en febrero del año siguiente.
1841
- La Época
Periódico satírico, político y literario. Vivió tres meses.
El Cangrejo
Defensor, con gracia variable, de la tutoría de la reina cuando ya no gobernaba.
Fray
Junípero
Semanario animado por los redactores de El Trueno.
El
Aventador
Continúa el espíritu del anterior, con los mismos autores.
El
Zurriago
Resucita por breve tiempo la agresiva y polémica publicación de Benigno Morales.
1842
- La Posdata
Revista de la que carecemos otra información que el título y la fecha de comparecencia
ante el público.
El
Alquimista
Vale lo dicho para el caso anterior.
Guindilla
Revista agresiva a cargo de Wenceslao Ayguals de Izco.
La Nube
Estuvo dirigida por Juan Martínez Villergas. Sus redactores fueron Mariano
Urrabieta y Teodoro Guerrero.
El Crisol
Carecemos de referencias en cuanto a sus responsables y contenidos.
1843
- La Risa
Se definía como "enciclopedia de extravagancia". También dirigida por Ayguals
de Izco.
El
Tío Fidel,
El Titi, La Tarántula, El Turronero, Calipso
Sin datos.
1844
- El Moscardón
Estuvo dirigido por Miguel Agustín Príncipe.
La Algazara
Sin datos.
El Dómine Lucas
Otra publicación dirigida por Ayguals de Izco, donde volvemos a encontrar
la firma de Juan Martínez Villergas.
El
Arlequín
Figura como fundador don Domingo Riba.
El
Zurriago
Auténtica publicación-guadiana que aparece y desaparece, vuelve a surgir este
año tras su extinción en 1842.
El
Polichinela
Debió ser una réplica a El Arlequín.
El
Nuevo Arlequín
Se supone una segunda época del semanario de don Domingo Riba.
El Hambre
Autodefinido como "calamidad periodística redactada por las mejores plumas
de los peores literatos de la coronada Corte de España, y adornada con los
peores grabados de los mejores grabadores".
El
Fandango
Una publicación más de Ayguals de Izco y de Martínez Villergas.
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