GEOFFREY
CHAUCER (1343/4-1400)
Hijo
de un vinatero proveedor de la corte quizás fue educado en la escuela de
la Catedral de Saint Paul y más tarde estudió en Inner Temple. Llegó a ser
paje de la Duquesa del Ulster y posteriormente participó en diversas campañas
militares en Francia donde fue hecho prisionero.
Después
de pagar el rey su rescate volvió a Inglaterra entrando al servicio del
rey y contrayendo matrimonio con una dama de honor de la duquesa de Lancaster.
Entre 1368 y 1378 participa en diversas misiones diplomáticas en Francia
e Italia, quedando fascinado por la cultura de ambos países. Buen conocedor
de la literatura cortesana francesa (Deschamps, Machault), traduce en verso
el Román de la rose y sus primeras obras tienen una clara influencia
gala (El libro de la duquesa, 1369).
Pero
es su viaje a Italia el que verdaderamente marcará su obra literaria. En
este viaje conoce a Petrarca y a Bocaccio y estudia en profundidad la literatura
italiana que le abrirá nuevos horizontes en su composición. Su obra, a partir
de aquí, refleja su influencia italiana como se puede ver en La mansión
de la Fama , El parlamento de las aves y Troilo y Crésida.
Desempeña
algunas misiones diplomáticas más en Europa pero en 1386 pierde sus
prebendas al remplazar el duque de Gloucester a su protector en el favor
real. A partir de aquí Chaucer comienza a tener grandes dificultades
económicas viéndose obligado a pedir ayuda al rey Enrique IV.
Muere un año después siendo el primer escritor inglés en ser enterrado en
la abadía de Westminster.
Los
cuentos de Canterbury
Los Cuentos de Canterbury es su obra maestra; su estilo vigoroso
y su humor malicioso la convirtieron en una obra clásica. Se trata de un
conjunto de relatos en verso (decasílabos pareados) imitando El Decamerón
que debieron componerse en 1386 ó 1387.
Chaucer
se revela como un gran poeta sensible y humano capaz de describir toda una
serie de personajes siempre desde una gran simpatía. Y todo ello desde una
perspectiva completamente nueva, ya que a la pormenorizada descripción de
sus personajes se une una gran penetración psicológica.
Ésta
dará una fisionomía a cada relato; es decir, la actitud de los personajes
es la que decide la estructura del mismo. Cada uno de ellos está representado
en una de las formas literarias medievales (el "fabliau", la novela
cortés, el lai bretón, las leyendas de santos,etc.) y todos ellos contrastan
entre sí. Además a lo largo de todos los cuentos tiene cabida toda una serie
de matices humorísticos que van desde lo grotesco hasta lo satírico, de
lo patético a lo gracioso, de lo burlesco a lo jocoso, de lo trágico a lo
irónico.
Y
todo ello desde una perspectiva mundana y cotidiana . Además su lenguaje
ayudó a fijar la lengua y la gramática inglesa, estimulando a los escritores
a escribir en inglés, ya que muchos de ellos seguían optando por el latín
o el anglo-normando .