REVISTAS DE HUMOR


LAS SECCIONES DE LA CODORNIZ: EL DAMERO MALDITO (1941)


La Codorniz no sólo debió su popularidad al humorismo vanguardista de sus escritores y dibujantes, sino también a bastantes de sus secciones algunas de las cuales han devenido leyenda.

Tal es el caso de este pasatiempo, que sigue existiendo casi treinta años después de la muerte del semanario en cuestión, y que fue la primera en asentarse en sus páginas.

El Damero Maldito consiste en un casillero con casillas con doble signatura, de números y letras, y un texto en el que a cada letra corresponde una definición, y a cada definición una serie de letras con una numeración unitaria concreta. Las letras de cada definición se van escribiendo en las casillas correspondientes según la especificación anotada y de este modo se obtiene un fragmento literario.

Leyendo verticalmente las iniciales de las palabras colocadas a la derecha de las definiciones se obtiene el nombre del autor y el de la obra de la que se ha extraído el párrafo.

Su historia es la siguiente: En 1934 ELIZABETH S. KINGSLEY había creado un entretenimiento de acróstico doble en la Saturday Review.

En 1941 CONCHITA MONTES (1914 - 1995) colaboraba en La Codorniz con una crítica de traducciones. Cierto día, su director MIGUEL MIHURA (1905 - 1977) le preguntó si no se le ocurría algún pasatiempo original para el semanario que, rutinariamente, venía insertando el tradicional crucigrama.

Ella recordó un juego que había resuelto con frecuencia en inglés, cuando estudiaba en Estados Unidos, en el Vassar College, consistente en un doble acróstico. Le hizo dos o tres, titulándolos El Damero Maldito y se los mostró. MIHURA los recibió con escepticismo, asegurándole que no les iban a gustar a nadie, y comenzó su publicación en el número 22 de La Codorniz correspondiente al 2 de noviembre de 1941.

En contra de su vaticinio el éxito fue más que sonado y la tirada de las revista se incrementó de modo ostensible. Al principio aparecieron de forma anónima, pero luego, a su cabecera, se unió el nombre de su autora. Tres años más tarde su aceptación era tal que Biblioteca Nueva realizó una edición en forma de libro con 50 Dameros inéditos, con un prólogo de GREGORIO MARAÑÓN, y comentarios intercalados de COSSÍO, EUGENIO D´ORS, ADRIANO DEL VALLE y otros.

El Damero fue la primera sección fija de La Codorniz y cuando ÁLVARO DE LAIGLESIA (1922 - 1981) pasó a dirigirla, sabedor de su gran aceptación entre los lectores, no dudó en mantenerla.

Detalle curioso es el de que, llegado cierto momento, CONCHITA MONTES hubo de abandonarlo, por cansancio y otros compromisos profesionales, pero su realización anónima la continuó VÍCTOR VADORREY (1927 - 1996), hermanastro suyo y redactor del semanario, con el nombre de ella; y muchos años después, tras su fallecimiento, firmándolo como VIRGINIA MONTES. Ya desaparecida La Codorniz, en la España de los 80´ proliferaron las revistas dedicadas exclusivamente a pasatiempos.

Y hubo una que, con el nombre de El Damero Maldito contó con una numerosa cohorte de seguidores. En los 90´, cuando La Golondriz recogió la antorcha de La Codorniz también añadió a sus páginas el juego, rebautizado como El Damero Bendito, confeccionado por VADORREY pero manteniendo la tradición de firmarlo su inventora.

Diversas publicaciones lo reclamaron también para sus páginas, pero donde terminó afincándose fue en las de uno de los suplementos dominicales de El País, donde el Damero Maldito mantiene el mismo juvenil éxito que le acompañó en sus primeros días, bajo la firma de VIRGINIA MONTES nombre tras el que se oculta VÍCTOR VADORREY, Jr.