REVISTAS DE HUMOR


GUTIÉRREZ (1927-1935)


Consecuencia del éxito de Buen Humor y la cantidad de nuevos autores que no podían encontrar hueco en sus páginas, fue el nacimiento de Gutiérrez.

Con el subtítulo "Semanario español de humorismo" y la aclaración "Se publica los sábados", vio la primera luz en Madrid el 7 de mayo de 1927.

Formato, maquetación y demás detalles eran similares a los de Buen Humor y su precio inicial fue de 30 céntimos. Creado por K-Hito (Ricardo García), dibujante y caricaturista, compartió con la otra revista sus principales colaboradores: Enrique Jardiel Poncela (que firmaba a veces como Conde Enrico de Borsalino), Antoniorrobles, Edgar Neville, Ramón Gómez de la Serna y Manuel Abril, con Miguel Mihura y José López Rubio, que también dibujaban, o Tono, que además de dibujar comenzó a escribir en sus páginas.

Figura importante fue otro dibujante, Menda (Fernando Perdiguero), también escritor, que ejerció la jefatura de redacción, aportó su ingenio inagotable y como "tour de force" llegó a realizar, con textos e ilustraciones él sólo un numero completo.

Después, a partir de 1944, Perdiguero desempeñaría el mismo cargo en La Codorniz, de la que fue alma e impulsor, hasta el extremo de que tras su muerte dicha revista comenzó un declive que acabaría con su desaparición.

El nombre de Gutiérrez se refería al personaje emblemático de la revista, oscuro funcionario de la Dirección General de Cuentas Atrasadas y jefe del Negociado de Incobrables.

Todas las semanas escribía su página en la que se descubría como observador irónico y distante de la España mesocrática, roma y aburrida. Del personaje "Gutiérrez" el escultor Salvador Campos realizó una figura que al comercializarse hizo que se conociera en toda España. Fue, tal vez, el primer caso de "merchandaising" en el mundo editorial español.

Un semanario innovador
Gutiérrez
fue más radical que Buen Humor, aportó mayores dosis de absurdo y parodió con más dureza los estereotipos sociales. Entre sus innovaciones destacaron los montajes fotográficos y las técnicas de inversión de lo real, continuadas después por las publicaciones que le sucedieron.

Preocupado al principio únicamente por la parodia de la vida cotidiana, volvió después la vista hacia la política y se convirtió en crítico independiente de la dictadura de Primo de Rivera.

Más tarde mantuvo su confianza hacia la República, y en sus últimos años se hizo más agresivo con el poder, aunque mantuvo la plena libertad ideológica de sus redactores.

Desde Gutiérrez, la que se ha llamado "generación inverosímil", fortaleció la concepción surrealista del humorismo que ya había apuntado en Buen Humor y que triunfaría casi cuatro décadas en La Codorniz tras hibernar en La Ametralladora.