EL HUMOR EN EL CÓMIC

PUMBY

A la lista de los gatos humanizados humorísticos(Félix, Fritz, Jerry) se unió en España Pumby a mediados de los 50 del siglo pasado. Garfield, en Estados Unidos, le seguiría más de veinte años después, demostrando que el filón gatuno no se agota.

Pumby, subdenominado "el gatito feliz", es un minino negro, de orejas erguidas y ojos rodeados por un cerco blanco; lleva al cuello un enorme cascabel que hace las veces de corbata y luce pantalones cortos de vivos colores, con un agujero en la parte de atrás para facilitar la salida a un rabo erguido.

Creación de JOSEP SANCHIS (1932), apareció en las páginas de la revista infantil-juvenil Jaimito, de la Editorial Valenciana, en planchas autoconclusivas.

Posteriormente se independizó como publicación individualizada y sus andanzas se convirtieron en aventuras cada vez más complicadas, con desarrollo en varias planchas que llegaron a subdidivirse en cinco capítulos.

De humorismo netamente infantil, enfocado desde una óptica optimista y positiva, Pumby fue ingresando en el mundo mágico de las princesas y los paisajes encantados, para pasar después a los ámbitos de la ciencia-ficción con viajes al fondo del mar o a los vuelos espaciales y terminar adquiriendo superpoderes.

Pumby revista superó los mil números, tuvo recopilaciones de historietas en Libros Ilustrados Pumby y parodió a los superhéroes americanos en otra serie de cuadernos independientes: Super Pumby. Ha dado lugar a protagonismos en campañas de publicidad y creación de juegos infantiles, ha visto sus cómics traducidos a varios idiomas (entre ellos el francés y el alemán), y en 1998, cuando ya superaba los 40 años de presencia en el campo del humor gráfico infantil, el Museu D´Etnologia de la Diputació de València le dedicó una exposición conmemorativa, a la que acompañó la edición del volumen "Pumby, la fantasía infinita", en la que críticos y artistas dedicaron estudios y ensayos al personaje y su autor.