EL HUMOR EN EL CÓMIC

DOÑA URRACA

He aquí un personaje complejo, tanto por sus características iniciales como por el tiempo en que apareció ante el público. Doña Urraca, nacida de los lápices de JORGE (Miguel Bernet, 1921 - 1960), se dio a conocer en 1948, desde las páginas de Pulgarcito.

Más tarde aparecería también en Súper Pulgarcito, con historietas autoconclusivas a página completa. Mujer de edad madura, nariz ganchuda, con moño y gafas, vestida siempre de negro hasta los pies, es el colmo de la perfidia.

Personaje siniestro, que en sus inicios se dedica a cobrar a inquilinos morosos y trabaja como ayudante en una empresa de pompas fúnebres, se dedica a hacer el mal y a abusar de débiles y disminuidos.

Es, pues, un ser impregnado de la más completa negatividad, protagonista de episodios de un elemental humor negro, pero que encarna subliminalmente el fundamentalismo y la intransigencia de las solteronas españolas de la posguerra.

PABLO, en La Codorniz, debió entenderlo así al incorporar a su galería de personajes Doña Úrsula, beata y moralista inaguantable, con muchos rasgos de Doña Urraca.

A finales de los 50' la Censura decidió que el personaje era "desmoralizante" y puso a su creador en el dilema de dulcificarlo o extinguirlo. JORGE optó por la primera salida y sacó un acompañante, Caramillo, que se convirtió en la víctima permanente de una Doña Urraca bastante más descafeinada.

Tras la temprana muerte de JORGE, la antiheroína fue realizada por TORÁ, y una década después la retomó MARTZ SCHMIDT, que dibujó diversas planchas y entre ellas una historieta larga, "Doña Urraca en el castillo de Nosferatu", muy alabada por los críticos pese a las desviaciones que le impusieron los censores.